
La ciudad de Hrad Králové, fue fundada en el siglo XIV a orillas
de los ríos Orlice y Elba. La abundancia de obras arquitectónicas en su centro,
la hacen particularmente interesante. Se accede a su gran plaza (Velké námestí)
por callejones estrechos (foto 1), los cuales van a dar bajo sus soportales
(foto 2). Lo primero que se ve en medio de la plaza, es la columna de la peste
de 1717 (foto 3), junto a una fuente con rejas de acero forjado exquisitamente
trabajado. Luego la mirada se va automáticamente a una gran edificación del
siglo XVI la " torre blanca", que empequeñece algo a las torres de la catedral
gótica que hay a su lado (fotos 3 a 6). Hay que irse al final del otro extremo
de la plaza para poder admirarla en su conjunto (fotos 7 a 9).
En este otro extremo se encuentra la bonita iglesia amarilla de los jesuitas,
también del siglo XVII (fotos 10 a 12).
Un de los aspectos más llamativos de la plaza de Hradec Králové, es la variedad
de sus edificios y casas, algunas perfectamente restauradas (foto 13), y otras
encantadoramente antiguas (foto 14), la gótica elegancia de la puerta de la
catedral (foto 15), o la serie de antiguas y sencillas casas porticadas que
pertenecieron a los artesanos de la ciudad y que hoy albergan tiendecitas y
terracitas para tomar café (fotos 16 a 18)...