El Castillo de Himeji, es posiblemente el mejor conservado de todo
Japón, conocido también como el «castillo de la garza blanca», se ha designado
Tesoro Nacional de Japón y Patrimonio Mundial. Es uno de los 12 castillos originales que quedan en Japón, por lo que su visita es indispensable.
Además con sus mas de 1000 cerezos, en época de
floración es un lugar de lo mas popular.
El castillo de Himeji tiene más de 600 años. El lugar se eligió como línea de defensa estratégica al oeste de Kioto, y las primeras fortificaciones se
construyeron en el siglo XV.
El complejo castillo que podemos ver en la actualidad se completó en 1609, bajo la supervisión del daimyo Ikeda Terumasa, y consta de 80 edificios conectados y el principal
con siete plantas de altura.
Se puede decir que consta de dos partes diferenciadas para el turista: Cuando
entramos por la puerta Otemon es la entrada principal al castillo de Himeji.
Por ella puedes acceder a la parte del castillo de admisión gratuita: la muralla exterior conocida como San-no-maru.
En esta parte del castillo hay una amplia extensión de hierba con un gran número de cerezos. y
después a partir de la puerta Hishi se accede a la parte de pago del castillo.
Una vez comprada la entrada, los visitantes tienen acceso a las angostas callejuelas del interior del castillo y a los seis pisos que forman la fortaleza principal.
Se puede subir hasta el último piso de la fortaleza. A medida que asciendes las plantas son más pequeñas y apena están amuebladas, exceptuando los carteles que explican las
características arquitectónicas y defensivas más importantes del castillo. En el último piso hay un pequeño santuario y miradores desde los que los visitantes pueden ver la
ciudad.
El castillo es de lo mas fotogénico y realmente se pueden hacer fotos hermosas desde cualquier
ángulo y distancia...