
Hamburgo creció y se desarrolló como una ciudad portuaria, por
eso su parte vieja se encuentra situada alrededor de su puerto sus canales y dársenas.
La parte mejor restaurada, y toda bordeada de antiguas casas de comerciantes de
los siglos XVII y XVIII es la Deichstraße (foto 1), actualmente llena de
pequeñas tabernas y restaurantes de lo más familiares y agradables (foto 2),
pequeñas tiendecitas a la antigua usanza (foto 3), donde simplemente tomándote
un café vuelves a otros tiempos pasados, ya que han mantenido todas las antiguas
decoraciones y adornos (foto 4). Fue precisamente en esta calle, donde se
declaró el gran incendio de 1842 que destruyó prácticamente toda la ciudad.
Hay que meterse por los estrechos callejones de la Deichstraße, para acceder a
los canales, y ver las típicas construcciones portuarias (fotos 5 a 8). Son las
imágenes del típico y viejo Hamburgo.
Pero la zona portuaria es inmensa, y gran parte de los antiguos depósitos y
almacenes se han restaurado y ahora son espacios públicos. Cientos de miles de
metros cúbicos de espacio para todo uso (fotos 9 a 12), ahora son
restaurantes, salas de exposiciones, y lugares para pasear. Han construido
modernas pero integradas rampas para comunicar unas orillas con otras (foto 13),
pero la mayoría de edificios han seguido conservando su antigua aspecto, sus
antiguos sistemas de poleas para subir cargas, y su fecha escrita en el ladrillo
(foto 14), aunque el modernismo también ha invadido los canales (foto 15)...