Estaba entusiasmado porque en los últimos meses se hablaba mucho de la por fin
inauguración del nuevo "Gran Museo
Egipcio", pero esas noticias no eran claras, mas bien eran muy contradictorias,
así que después de ver las pirámides
nos fuimos a conocer este nuevo museo de primera mano y ver cual es su realidad actual.
Al llegar allí nos informan que se puede visitar pero con acceso limitado y como prueba y experiencia del visitante
antes de la apertura oficial, o sea que actualmente, la entrada está limitada a las Galerías Principales, el Gran Salón,
la Gran Escalera, la zona comercial y los jardines exteriores. El acceso a las galerías de Tutankamón y al Museo de los
Barcos de Keops está restringido hasta la inauguración oficial. Y eso fue lo que visitamos
dejándonos un poco decepcionados
ya que puedes ver las nuevas salas pero no entrar.
Aunque todo parecía indicar que 2022 sería el año escogido para inaugurar el Gran Museo Egipcio por su importante carga simbólica:
el bicentenario del desciframiento de la escritura jeroglífica por parte de J.F. Champollion en 1822 y el centenario del descubrimiento de
la tumba de Tutankamón por parte de H. Carter en 1922, todo se fue retrasando como si se tratara de la construcción de una gran catedral.
Y tal vez lo será: una catedral dedicada al antiguo Egipto que, cuando se inaugure definitivamente, se convertirá en el recinto museístico más
grande del mundo, con una colección egipcia que hará parecer pequeñas las que albergan el British Museum, el Musée du Louvre o el Museo Egizio
de Turín.
En marzo de 2023 ya se abrieron al público el vestíbulo principal y se desvelaron la identidad de las de las estatuas que presiden la entrada
al museo y la escalinata que conduce a las salas de exposiciones, este otoño se han inaugurado 12 salas en las que se exponen todo tipo de objetos,
estatuas y artefactos de la civilización faraónica. De este modo, el museo más esperado del planeta empieza a mostrar al mundo todo su potencial,
más allá de los costes y dimensiones del colosal edificio situado a 2 kilómetros de la meseta de Giza (500.000 metros cuadrados) y sus espacios
exteriores.
Esta inauguración parcial anuncia una no muy lejana “inauguración definitiva” que, según algunas fuentes, podría tener lugar a finales del 2024,
cerrando así dos largas décadas de espera. Durante estos veinte años la construcción del GEM se ha visto alterada por las Primaveras Árabes y la
crisis global que supuso la pandemia del Covid-19. La fecha de la inauguración sigue siendo una incógnita, pero ahora parece más cercana.
También es una incógnita todo lo relativo al tesoro de Tutankamón que, cuando se abran definitivamente las puertas del museo, se exhibirá, por
primera vez, en su totalidad, un hecho histórico, pero habrá que continuar esperando...