
Hay multitud de lugares donde practicar 4x4 en los Andes
Merideños, elegimos como punto de partida el pueblecito de Gavídea, cerca de
Mucuchíes, a donde se llega por una estrecha y peligrosa carreterita que se
introduce por un angosto desfiladero abierto por la fuerza de un torrente. Una
vez en esta población hay varias opciones como por ejemplo la búsqueda de
lagunas a pié o a caballo. Nosotros nos vamos a "limitar" a intentar llegar lo
más alto posible con el carro, por uno de los numerosos caminos que suben al
páramo.
Estos lugares están bastante apartados de todo, por lo que una vez aquí es como
abrir la puerta a otro mundo( foto 1), trasladarse en el tiempo y ver escenas de
la ganadería familiar de antaño (foto 2), de los métodos de labranza a la
antigua usanza (foto 3), etc...
Seguimos ascendiendo, el camino cada vez más estrecho, cada vez más solitario,
sólo precarias cercas para ganado nos indican signos de vida (foto 4), pero si
continuamos subiendo, los signos humanos desaparecen con la altura, pero no la
vida, y muy por encima de los 4000 metros el paisaje se llena de los famosísimos
y típicos frailejones, la planta estrella de la flora de los Andes (foto 5), la
que los expertos tienen catalogada como la planta más joven del planeta.
Llegamos más lejos y más alto de lo que hubiéramos pensado o tenido previsto, y
solo nos dimos la vuelta por una terrible, negra y amenazadora tormenta que se
nos venía encima, y a la que no quisimos desafiar, bastante teníamos con
desandar en camino subido, sin que se nos complicara con el barro, y como si nos
hubiera oído, y luego respetado nuestro deseo, en cuanto regresamos a Gavídea y
tocamos de nuevo el asfalto, el diluvio cayó...