
Definitivamente el tema de las playas NO funcionó con Ana Sofía, ya el
primer día se nos "quemó" la carita, eso sin exponerla directamente al sol, y
usando crema de bebé con factor de protección "30".
El otro problema grave, es la fina arena de las playas de Fuerteventura, que a poco viento
que sople, hace que esta se levante y vuele hasta los ojos y la boca de Ana Sofía, y la
pobre no entendía nada de lo que pasaba, registramos en su libro del bebé que
fue
precisamente la arena de las playas de Fuerteventura el primer alimento sólido que
Ana Sofía ingirió.
Así las cosas, nos olvidamos completamente de ir con las toallas a tomar el sol en la
playa, y cada vez que nos queríamos bañar pues lo hacíamos en la tranquilidad y limpieza
de las piscinas del hotel...
No obstante visitamos varias playas para pasear o disfrutar de los atardeceres en la
playa, algunas de las que vimos son estas: Costa Calma (foto 1), que es la playa del hotel.
La famosa Playa Gorriones (foto 2) se encontraba a solo 2 km de paseo desde el
hotel, y se podía ir paseando por la misma playa y regresar en bus, esta playa es famosa
porque aquí se celebra cada año la prueba española de la Copa del Mundo de
Windsurf, aunque a nosotros nos pareció más interesante ver como evolucionaban unos
cursillistas del nuevo deporte de moda: el "Kitesurf", realmente espectacular.
Al sur de la isla se encuentra la península y las playas de Jandía (foto 3), amplias y
espléndidas de finísima arena dorada.
Dicen que el sur de la isla está tomado por los alemanes, mientras que las playas del
norte son dominio de los ingleses, allá están las bellísimas playas con dunas de arena
blanca de Corralejo (fotos 4 y 5) con los mejores paisajes...