Afrontamos la etapa 5 del Camino de Santiago, pasando por pueblos, calzadas y puentes romanos, viendo iglesias, cruceros, plazas porticadas,
conventos y casi siempre por pistas de montaña. Aunque en esta etapa al seguir
básicamente la misma ruta que la autovia A-12, cuyo trazado
parece que se diseñó ignorando olímpicamente la milenaria ruta, la afea bastante, y no es muy bonito tener siempre la autovia al lado.
Aun así, el recorrido no muy largo de poco mas de 20 km es agradable.
Hoy la anécdota del día para recordar es que cuando
pasábamos por la población de Cirauqui ya fuera porque era temprano o porque era lunes, el caso es
que estaba todo cerrado y cuando buscábamos una tienda para comprar algunas cosas una señora nos pregunta desde su
balcón que que buscamos, a lo que le
contestamos que una tienda abierta para comprar algo de fruta, unas manzanas o algo
así, y nos contesta sonriente que no nos preocupemos que unas
manzanas nos la da ella, y baja hasta su puerta con unas manzanas para regalarnos...le
pedí que me dejara hacerle una foto para no olvidarme de su cara...