La pronunciada curva que traza el Danubio entre la frontera de Eslovaquia
y Budapest, se conoce como el "Recodo del Danubio", y son estas en apariencia
insignificantes colinas, las que le obligan a ello (foto 1).
Una de las principales ciudades de este recodo es Esztergom, esta pequeña ciudad
barroca, se resume sobre todo en una enorme basílica (fotos 2 y 3), la más grande de
Hungría y una de las más grandes del mundo, y con razón, ya que la ciudad es el centro
del catolicismo húngaro, desde la reconversión del rey Esteban en el siglo XI.
Toda ella es muy estética e impresionante, desde el altar principal (copia de la Asunción
de Tiziano), hasta la cripta, con muros de hasta 17metros de espesor.
Todo es tan grande, que para apreciarlo mejor, uno se tiene que ir a verlo desde Eslovenia, o
sea cruzar el río, y desde allí se aprecia bien el conjunto de la basílica, el castillo, y
las ruinas del palacio (foto 4), esa es la misma foto que se ha utilizado para el reverso de
los billetes de 10.000 florines húngaros.