
Venezuela se esfuerza por tener y mantener sin mantenimiento una
de las peores redes viarias del mundo, a la altura de los países más
subdesarrollados, y peor que la de muchos que terminan de salir de una guerra.
En los periódicos podréis leer a menudo sobre túneles hundidos, viaductos
colapsados, carreteras cortadas y cerradas, etc. Se puede llegar a tardar 2 días
en ir desde la capital Caracas hasta su aeropuerto, imaginaros la aventura que
puede suponer viajar hacia el sur, a los Llanos, La Sabana, o la Selva incluso
en temporada seca. En época de lluvias puede ser como una película de
aventura-ciencia-ficción. Aquí es el único lugar del mundo en que se ha
celebrado una prueba del prestigioso y durísimo Camel Trophy, donde acuden los
mejores pilotos de todo-terreno del mundo, y tuvieron que ser rescatados y
evacuados en helicóptero sin poder terminar nadie la prueba...
Como hasta el momento nos hemos dedicado a recorrer el litoral del país, no
hemos tenido excesivos problemas, pero ya es momento de salir a ver este vasto y
desconocido país así que para prepararnos me inscribí en un curso de
especialización de Todo Terreno con la idea de saber que coche tengo, y sus
límites, pero también con la idea de pasar un fin de semana divertido,
instructivo, y conocer nuevos amigos.
El lugar fue una hacienda llamada "La Estrella" en el Estado Guárico, en una
zona pantanosa que permanece inundada gran parte el año dentro del P. N.
Aguaro-Guariquito.
La primera parte del curso fue teórico con módulos sobre: Normas de
seguridad, diferentes técnicas de manejo, barro, arena, roca, agua, como tomar
pendientes, inclinaciones, etc. Diferentes técnicas de recuperación de vehículos
con accesorios como el Hi-lift, poleas, anclas, grilletes, cinchas, etc (foto
1). Técnicas de acampada, navegación satelital y uso del GPS.
Pero un suceso que le ocurrió al grupo que imparte este curso en el pasado
puente de Mayo, marcó el desarrollo del mismo. Este fue que cuando se
encontraban en lo más alto de la sierra merideña, en un barranco a sin poder
avanzar más el suelo cedió bajo el último vehículo, cayendo este al fondo del
barranco con el balance de conmoción cerebral y rotura de mandíbula evidente
para el piloto y fractura de pierna abierta para la copiloto, esto a simple
vista, pero había que evacuarlos a un hospital para tomografías y radiografías.
Aquí empezó el drama, se hacía de noche, y el camino desapareció con el
hundimiento de tierra. Estaban incomunicados, aislados, sin cobertura de móviles
y con dos heridos muy graves. Bajaron al primer poblado a pedir ayuda, pero no
había nada disponible,(que suerte tenemos en Europa, que en minutos nos llega
uno o más helicópteros), a los dos días llegó al lugar una brigada de rescate
compuesta por un grupo de hombres con picos y palas para intentar abrir el
camino de nuevo, y se encontraron con un grupo de una treintena de personas en
un estado de histeria e impotencia colectiva, que no había comido ni bebido en
dos días, y los heridos sin medicinas ni calmantes de dolor. Al tercer día
llegaron por fin al hospital de lo que se supone una gran ciudad turística como
Mérida, para ingresar y hacer la tomografías a la cabeza del piloto, y si tenían
tomógrafo, pero no funcionaba. Os imagináis la desesperación de esta gente...el
caso es que incluyeron en el curso una extensa e interesante charla sobre
primeros auxilios, impartida por el médico de la última expedición venezolana
que coronó el Everest.
Y después de tanta teoría pasamos a las prácticas con el vehículo que era lo que
todos esperábamos. Como llovió toda la noche ya nos esperábamos el asunto algo
húmedo, pero es que ya empezamos navegando (foto 2). Yo no tardé en encontrar el
límite que le buscaba al Terrano, y fue con este escalón de 80° (foto 3),
que no pude completar y me tuvieron que sacar marcha atrás, porque hubiera
destrozado el parachoques, y es que el ángulo de ataque de obstáculos en mi
coche no es tan extremo. La conducción en barro fue lo más divertido, unas veces
pasaba (foto 4), y en otras me atasqué (foto 5), menos mal que me sacaron sin
tener que salir del Terrano. Disfrutamos mucho con todo tipo de obstáculos,
pendientes, incluso con puentes construidos con lo que hay por allá para salir
de un una zanja de barro (foto 6)