
Eisriesenwelt es una de las maravillas naturales más fantásticas que se
puedan visitar, se trata del glaciar subterráneo más grande del mundo, y se encuentra en
estas montañas de Austria en la localidad de Werfen (foto 1). La cueva por donde se accede
al glaciar es imperceptible desde el valle, pero un teleférico nos sube cómodamente a la
altura de ella, aunque tendremos que andar más o menos 1 km. para llegar a su boca.
La cueva no posee iluminación artificial para no aumentar la temperatura en su
interior, así que los visitantes son equipados con lámparas de carburo como las que se
usaban antiguamente en minería.
Nada más entrar en la cueva, la sensación de frío es evidente, además ya estamos sobre
el hielo en la lengua terminal de glaciar, y a duras penas por la escasa iluminación, nos
damos cuenta de todo lo que nos queda por andar y en subida para remontar hasta arriba de
todo el glaciar, y descender por el otro lado, unas 2 horas de pasar frío, pero que uno
apenas nota por las cosas impresionantes que está viendo, túneles de hielo (foto
3), gélidas estalactitas gigantes, una tremenda estalagmita de hielo con forma de oso (foto
4), etc, es uno de esos sitios en donde las fotos, aparte de no salir bien por lo
grande y oscuro del lugar, nunca harían justicia y revelarían toda la magnificencia del
sitio, de verdad de lo más increíble que se puede ver...