
El entorno aparentemente inhóspito del Valle de la Muerte contiene una
rica diversidad de vida, desde especies únicas de peces en sus charcas saladas, hasta asnos
salvajes, muflones, lobos (como el que nos acechó en la foto 1), y otros muchos como los
ejemplos del resto de las fotos(2,3 y 4). También hasta 900 especies vegetales.
Respecto al hombre se han hallado restos de presencia humana que datan del 5000 a. C. cuando
el valle estaba cubierto por un lago. Los habitantes más recientes fueron los indios
Shoshone presentes en 1880 cuando llegaron los primeros hombres blancos, como no en busca
de oro.
Pero no fue oro lo que encontraron, sino ricos yacimientos de bórax utilizado en la
fabricación de cristal y vidriado de cerámica.
Extraer el mineral de la tierra resultaba muy fácil, lo verdaderamente difícil, era
sacarlo de Death Valley, ya que una caravana de mulas tardaba más de 10 días en llegar a
la estación de ferrocarril más próxima.