
Todos nos imaginamos el Danubio como un río caudaloso, elegante y
musical, pero incluso estos famosos ríos son pequeños, serenos y casi desconocidos en sus
primeros kilómetros.
Así que pretendemos buscar sus fuentes y recorrerlo desde la ciudad de Ulm (foto 1), donde
empieza a ser navegable, hasta la ciudad de Donaueschingen donde nace.
En este recorrido veremos en sus orillas castillos medievales como el de Sigmaringen (foto
2), que sobre una roca controlaba el paso por el río.
Más arriba, ciudades como Tuttlingen, ya tienen que embalsar al Danubio, para hacerlo más
grande y vistoso, y así poder disfrutarlo en forma de lago y parque verde. (foto 3)
Con forma de río pequeño y normal también es capaz de abrirse paso por una zona boscosa
y salvaje, con acantilados que invitan al camping, la pequeña excursión en bicicleta, y
como no el descenso de este desconocido Danubio en canoa (foto 4).
Y por fin llegamos a Donaueschingen, en donde en los jardines de su
castillo-palacio-residencia de los príncipes de Furstenberg, se construyó en el siglo XIX
una monumental fuente en forma de rotonda, en donde se considera oficialmente el nacimiento
del Danubio (foto 5), desde aquí y con la ayuda de solo un desnivel de
678metros, recorrerán estas aguas 2840 kilómetros hasta su desembocadura en el Mar Negro
rumano...