
Después de pasar unos días en el Mar del Norte, continuamos viaje aun más al
norte. Primero nos disponemos a cruzar Dinamarca en dirección a la ciudad sueca
de Malmo. Es un viaje de autopista y cruzar puentes, muchos puentes y de los
largos (foto 1), kilométricos, ya que vas saltando de isla en isla para llegar a
Copenague. La estrella de todos ellos, uno de los más largos del mundo,
una auténtica obra de ingeniería, es el que une Dinamarca con Suecia desde la
ciudad de Copenague a Malmo. Pero para nuestra desgracia, y fastidio del viaje,
el puente está cerrado, y nadie sabe decirnos porqué?, ni siquiera la policía
que desvía el tráfico.
Así nos vemos obligados a olvidarnos de la ciudad de Malmo, y dirigirnos a
Helsingor para cruzar a Suecia en Ferry.
Helsingor es el punto más cercano a Suecia, del que la separa el estrecho de
Oresund, y los ferrys lo cruzan llenos de coches uno tras otro. Desde el puerto
se domina casi toda la ciudad (foto 2), destacando el enorme edificio de la
estación de trenes (foto 3). A la derecha de esta , muy cercana la antigua
catedral gótica de Sankt Olai (foto 4).
Pero Helsingor es conocida mundialmente como el hogar del dubitativo Hamlet de
Shakespeare, ya que aquí se encuentra el gran castillo de Kronborg, donde
Shakespeare situó la trágica historia del príncipe Hamlet durante el siglo V,
aunque en realidad los acontecimientos históricos que protagonizó el príncipe
danés Anled se desarrollaron en la isla de Mors en Jutlandia. Y la principal
función del Castillo de Kronborg (fotos 5 y 6), no era la de residencia real,
sino la de una oficina de recaudación, que por más de cuatro siglos exigía una
tasa a los barcos que surcaban el estrecho de Oresund...