
Se puede ver Estambul desde otra perspectiva, la del "pirata de
Espronceda" y al igual que el, ver casi todas las bellezas de la ciudad desde el
Estrecho del Bósforo, no es nada complicado, basta con acercarse al puerto y tomar uno de
los muchos ferrys que realizan excursiones de medio o un día, lo que si ya es más
complicado es acertar con el que uno desea tomar, a nosotros en el primer intento nos
mandaron a un pueblo en la orilla asiática, pero aprovechamos para comer buen pescado
fresco, regresamos en taxi por el famoso puente colgante, que une Asia con Europa (foto 3),y
al segundo intento realizamos la excursión que queríamos remontando el Bósforo.
Lo primero que se admira al salir de Eminonu (que es la zona portuaria de Estambul),es la
torre Galata (foto 1),perfectamente restaurada y a la que se puede subir ( foto 1),por
supuesto, Santa Sofía y la Mezquita azul (foto 2),así como los distintos palacios que hay
en la orilla europea, y se llega hasta cruzar por debajo del puente colgante sobre el
Bósforo (foto 3),el regreso se efectúa por la orilla asiática, que los turcos han llenado
de bonitas y caras mansiones.