
Desde el Monasterio, hicimos una pequeña excursión hasta la localidad de
Chiprovtsi. Hay que hacerla despacito ya que tanto desde el coche (foto 1),
como a pié (foto 2), tendréis a la vista bucólicos paisajes, vistas de
valles y montañas, y sobre todo esas escenas de la vida rural búlgara, sobre
todo en estas épocas de cosecha.
Chiprovtsi es una población tranquila, perdida y olvidada en el tiempo (
foto 3). Si bien tuvo sus momentos de esplendor cuando la fundaron los
tracios, para extraer cobre de sus minas, y ese fue el nombre que le dieron
los romanos "Kuprum", de ahí pasó a Kiprovets, Chiporovtsi, y finalmente
Chiprovtsi. Hoy ya no existe toda esa industria minera, pero Chiprovtsi es
famosa en todo el mundo por sus alfombras hechas a mano con pura lana de
oveja y tintes naturales. Tampoco funciona ya la gran fábrica que inundó de
colorido miles y miles de hogares búlgaros con sus alfombras, pero si quedan
pequeños talleres (foto 4) donde comprarlas y lo que es aun mejor encargar
el dibujo, diseño, modelo o tamaño que nos interese y te la hacen a medida.
En la (foto 5), Heike feliz con el diseño que eligió y que ahora podréis ver
en nuestro dormitorio, su nombre primavera...