
Estas fotos aunque tienen unos meses, yo las he recibido este fin de semana, en el
que asistí a una boda en Puebla (Felicidades Anke y Luis).
Mi amigo Momo, que no ha tenido especial interés es darse prisa con las fotos, es
fotógrafo profesional, y aficionado al parapente, un día le comenté que había
visitado la zona arqueológica de Cacaxtla, en la cual sería perfectamente factible salir
volando con el parapente de la Pirámide principal, la idea le entusiasmó, y al poco tiempo
nos dirigimos a ella.
Llegados al parking, teníamos dos opciones, una entrar furtivamente a la zona, tomar
fotos rápidamente y para cuando vinieran a echarnos haber concluido el vuelo y la
sesión fotográfica, y la segunda pedir un permiso formal para despegar de la
pirámide.
?Que hicimos ¿
Lógicamente pedir un permiso formal que sabíamos que no nos iban a conceder (juntarse con
una alemana diplomática tiene estos inconvenientes).
Por supuesto no entendían lo que les
pedíamos, !!!Parapente¡¡¡, !!!Volar desde la Pirámide¡¡¡, lo que pasó
después fue increíble, ellos estaban tan curiosos, que no solo nos dejaron, sino que no se
perdieron detalle.
Con todas estas peripecias, se nos había hecho tarde, hacía mucho calor, y aunque bajo la
Pirámide no hacía nada de viento, encima de ella no se podía levantar la vela
por la fuerza de este, para colmo, el viento en una Pirámide no es definido, parece
venir de un sitio, pero al levantar la vela esta se enroscaba una y otra vez, (recuerdo
los muchísimos intentos que en Barcelona mi amigo Nil Bohigas, realizó para despegar
desde la Torre Mapfre, el edificio más alto de Barcelona).
Bueno volar, volar, no volamos, pero aquí están estas fotos recuerdo de ese día.