
De las Cascadas de Boyana que se encuentran
justo sobre la ciudad de Sofía, ya os había hablado (ver el link), aquella
excursión-paseo, la definí entonces como una "caminata apta para
embarazadas", debido a su proximidad a la ciudad, al agradable paseo por el bosque, lo
refrescante del camino siguiendo el arroyo a la sombra en verano, etc...
Pero en invierno, para ver la cascada helada, todo cambia radicalmente ,hay que cruzar
resbaladizos y peligrosos puentes (foto 1) a los que faltan la mitad de los troncos, el
sendero está sepultado bajo metro y medio de nieve (foto 2) y fuimos los primeros en
abrirlo, hay que esperar un día realmente frío, para estar seguros que estará totalmente
congelada, durante esa semana hizo 20 grados bajo cero en Sofía, más en la montaña (o menos
según se mire), e iremos con Ana Sofía (ya de 4 meses cumplidos), será su primera salida
"extrema", ya que durante el tiempo que dure la excursión, no tendremos donde
refugiarnos si nieva, o si simplemente tiene frío y llora, no podremos ni cambiarle el
pañal (cualquiera se quita los guantes y lo hace sobre la nieve).
Pero todo salió perfecto y llegamos a la cascada (foto 3 y siguientes). Hasta ese momento
Ana Sofía estuvo muy despierta y curiosa de saber adonde íbamos arrastrándonos por la
nieve con aquel frío, luego cuando lo vio se durmió plácidamente y se despertó ya
cuando habíamos regresado al coche...