Con unas previsiones de lluvia a partir del medio día, en nuestra segunda jornada en Chamonix nos decidimos por una
corta excusión de medio día al Glaciar de Bossons.
El Glaciar de Bossons domina el Valle de Chamonix y desciende en línea directa desde la cumbre del Mont Blanc (4807), el
pico alpino más alto, por
una cascada de hielo en gradas hasta una altitud de 1180 metros, la más baja de los Alpes para la lengua terminal de un
glaciar. Es por tanto una caída vertical de 3.670 metros, la mayor del mundo para un glaciar que desciende en una sola
pieza desde la cima hasta su base.
El glaciar se aprecia perfectamente desde Chamonix, y desde el pueblecito de Les Bossons, hay un pequeño telesilla que
te sube hasta un mirador sin esfuerzo. Pero nosotros vamos a caminar desde un parking cercano a la entrada del "Túnel
del Mont Blanc" donde se encuentra la "Cascada de Dard" que visitaremos primero para luego trepar todo lo que podamos
para ver el glaciar de cerca, pudiendo llegar hasta casi tocarlo. La verdad es que no nos
acercamos mas porque es que
te puede caer un bloque de hielo encima.
En cualquier caso fue una excursión sencilla, fácil y con una
rápida escapatoria en caso de que el tiempo empeorara, lo
que no fue el caso hasta ya entrada la tarde que se puso a llover con nosotros a salvo en nuestro apartamento...