
Dada su posición estratégica junto al paso balcánico que lleva a la
llanura danubiana, Belogradchik se convirtió en un centro defensivo en tiempos de
romanos, búlgaros y turcos, en su ciudadela y fortaleza se pueden apreciar esos diferentes
periodos de ocupación.(fotos 1 a 4).
Junto a la fortaleza, e incluso dentro de ella contrastando con la regularidad de sus
murallas, se encuentran unas peñas extremadamente curiosas, por las que es muy grato
perderse. Si pretendéis hacer un recorrido ya sea en bici o a pié por los muchos senderos
que parten de la fortaleza (foto 5),no olvidéis llevar agua en estos meses estivales.