Betania es uno de los lugares más importantes para el turismo religioso cristiano en Jordania que atrae a miles de
peregrinos cada año, a lo que se suman turistas que simplemente tienen interés por la historia y por la cultura.
Es el lugar del bautismo de Jesús, a cargo de Juan el Bautista que se encuentra en el río Jordán, en su curso final, unos
20 kilómetros antes de que sus aguas desemboquen en el Mar Muerto y a
unos 50 km de Amman desde donde se llega fácilmente
en coche. Hay que decir que si bien puedes llegar en tu coche de alquiler hasta el lugar, no se puede visitar por tu cuenta,
sino que tienes que ir en grupos que se van organizando
cuando llega gente al Centro de Visitantes de Batania.
Actualmente es una zona muy controlada militarmente al ser frontera entre Jordania e Israel (Territorios Palestinos de
Cisjordania).
El bautismo de Jesucristo habría tenido lugar en este lugar, en aguas del río Jordán, a petición del propio Jesús. Este episodio es
narrado en los Libros del Nuevo Evangelio. Tras ello, Jesús habría permanecido 40 días en el desierto, tentado por Satán para pecar, pero protegido
por los ángeles para que no lo hiciera.
Tras ello, volvió a encontrarse con Juan el Bautista, que se encontraba con varios seguidores (entre ellos Pedro) y pronunció “He aquí el Cordero
de Dios, que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29). Desde entonces, la popularidad de Jesús creció enormemente en Betania, así como en otras
poblaciones de la zona, como Ammán o Madaba.
El lugar del bautismo de Jesús, después de estos episodios bíblicos, mantuvo su carácter sagrado en siglos posteriores, incluso en tiempos en que
el cristianismo era una religión perseguida. Tras convertirse en religión del Imperio romano y especialmente en tiempos de dominación bizantina,
están atestiguados peregrinaciones hasta aquí en los siglos IV-VI.
Ya a finales del siglo XIX, con el descubrimiento del mosaico-mapa de Madaba (datado en el siglo VI), el interés por el lugar del bautismo de Jesús
volvió con fuerza. A comienzos del siglo XX, los peregrinos retomaron sus
visitas al lugar, pero de nuevo se detuvo esta tradición por cuestiones de seguridad, a raíz de los primeros conflictos entre árabes y palestinos.
1994 marca un nuevo hito en la historia de Betania, la firma del tratado de paz entre Jordania e Israel, que propició la
desmilitarización y el desmantelamiento de minas en el terreno. Además, la frontera entre ambos estados se fijó precisamente aquí, en el río
Jordán.
Hoy en día se puede ver el lugar exacto del bautismo de
Jesús por Juan Bautista desde ambos lados de la frontera y llegar hasta por unas escaleras de piedra al río Jordán y en el Centro
de Visitantes podréis ver muchas fotos de lideres y personalidades que han pasado por
aquí, papas incluidos...