
Ya que estamos aquí, nos damos una vuelta por Batak, aparcamos el coche en
el centro de la población justo debajo de un avión, el cual ignoramos que es exactamente
lo que hace aquí.(foto 1)
Batak es uno de los llamados pueblos-mártires donde su población, encerrada en la
iglesia, fue salvajemente masacrada por los turcos en 1876, murieron 4000 personas, hoy esta
iglesia está reconstruida (foto 2), y en su interior se puede ver una fosa con todos los
cráneos y restos humanos. También hay un museo con fotos de la época y de los que
resistieron y sobrevivieron al incendio de la iglesia (foto 3). Víctor Hugo, que denunció
vigorosamente esta barbarie, es ciudadano de honor de Batak.
Hay que decir que Batak y su lago se encuentran en un entorno paisajístico
maravilloso, sobre todo ahora en invierno con el lago totalmente helado, y con un poquito de
valor y hambre se puede probar suerte yendo hasta el centro, haciendo un agujero en el
hielo, e introducir un anzuelo para pescar una hermosa trucha, nuestra suerte al igual que
nuestra trucha fue más bien pequeña...(foto 4)