Nos encontramos en Austria en la población de Abtenau que ya conocemos de otros viajes y se ha pasado toda la noche
lloviendo y las previsiones metereologicas son que comenzara a despejar a medio
día. Así que descartamos las caminatas
en alta montaña o las vías ferratas y nos iremos a buscar una de las muchas cascadas de esta zona de Tennengau.
Las cataratas de Aubach son sin duda una de las cascadas más impresionantes que hay por
aquí, con una cauda única de
unos 40 metros con mucho caudal que provoca un tremendo estruendo.
Tiene un pequeño parking desde donde llegas a ella en pocos minutos, muy pocos,
así que es perfecta para estos días
lluviosos. El camino esta marcado y protegido por barandillas, por lo que no entraña
ningún peligro.
El escenario en que se encuentra la cascada es
fantástico con paredes verticales, remolimos de agua y un río bravo
que se pierde en un barranco inaccesible.
Hay otras muchas cascadas en la zona como la de Gollinger, o la que ya visitamos en otra
ocasión la de Dachserfall,
que es también muy estectacular, pero esta porque es de origen kárstico y brota de la roca...