Os voy a contar un secreto que tienen los búlgaros bien escondido en los
Ródopes: se trata del Río Arda, un espectáculo natural aun no explorado, y a donde hay que
ir preparado y aprovisionado, ya que no encontrareis más que aldeas abandonadas, pero
absolutamente ni un turista, y es que estos lugares no salen ni en los mapas, por lo que las
rutas os las tendréis que inventar.
Nosotros partimos desde la localidad de Haskovo en dirección a Smolyan, lo primero que
encontramos fue un gran pantano (foto 1), y numerosas carreteritas que lo bordeaban desde
las alturas, disfrutando de un tranquilo y tremendo paisaje. Ya en su cabecera, comenzamos a
remontar el río Arda por pistas de tierra con puentes que primero debemos cruzar a pie
para ver si son seguros (foto 2). Siempre que podemos seguimos su curso montaña arriba y
montaña abajo, los paisajes que descubrimos, no se pueden explicar (foto 3) uno se creería
en plena selva inexplorada, pero evidentemente esta explorado, solo que olvidado en el
tiempo, ya que encontramos frutales, embalses (foto 4), hasta antiguos caminos tracios con
majestuosos puentes de arcos en perfecto estado de conservación (foto 5), y que en otros
tiempos conectaban esas importantes aldeas hoy abandonadas...