Otra de la excursiones mas típicas y sencillas a la vez que hermosa y gratificante del Pirineo
aragonés, es subir y
disfrutar de las vistas de los Ibones de Anayet.
El acceso a los ibones en verano es muy sencillo y
transitado. La ausencia de nieve la convierte en una de las rutas favoritas de familias, grupos de amigos y demás amantes de la montaña. En invierno
también se puede subir a los ibones de Anayet, pero requiere de una mayor preparación física y técnica. La presencia de nieve y hielo complica un
poco más la travesía, pero no la hace imposible.
En Aragón, a los pequeños lagos de montaña de origen glaciar se les llama ibones. Se forman a más de 2.000 metros de altura por la acumulación de
agua proveniente del deshielo de las montañas. Además, como dato curioso, suelen ser el origen de la gran mayoría de los ríos que fluyen por
Aragón.
Los ibones de Anayet se encuentran a los pies del famoso pico Anayet (2.545 m), que es de origen volcánico. Se
sitúan a 2.233
metros de altura, en el término municipal de Sallent de Gállego y a pocos kilómetros de la frontera con Francia y el acceso mas
fácil es desde el
parking del Portalet de la estación de ski de Formigal.
La excursión a los ibones de Anayet es muy fácil de seguir pues forma parte de la etapa 12 de la GR 11 (travesía transpirenaica). Además, tampoco
comprende ninguna dificultad técnica. Sin embargo, conviene estar un poco en forma para disfrutarla al máximo y no llegar arriba reventado.
Al final, no deja de ser una ruta de alta montaña que cuenta con bastante desnivel en muy poca distancia. Son unos 5,5 km solo ida hasta los
ibones con un desnivel positivo de 632m. que se puede hacer perfectamente en 2,5 o 3H.
Desde los ibones se puede subir al vértice de Anayet (2.559 m) y al pico de Anayet (2.545 m). Este último tramo es opcional, pero muy recomendable
si tienes un poco de tiempo y ganas y disfrutaras de unas vistas con una perspectiva mas elevada...