
Si bien la acrópolis está coronada por el Partenón, además está
repleta de otros edificios y templos importantes, y es que en el 510 a.C., el oráculo de Delfos dictaminó que solo sería habitada por dioses, por tanto sus colosales edificios
estaban fastuosamente decorados y sus gigantescas estatuas y columnas bien elaboradas en
bronce chapado con oro e incrustaciones de piedras preciosas, o bien en mármol, esas
columnas de mármol que aun hoy quitan la respiración, como las del Erecteón, reconocible
de inmediato debido a sus más que fotografiadas cariátides, las doncellas que ocupan el
lugar de las columnas (fotos 1 y 2).
También impresiona el Teatro de Dionisios (foto 3), lugar donde se representaban las
tragedias griegas. En la (foto 4)poltrona de mármol de algún personaje importante...