No estaría completa una visita al Kunsthistorischen Museum sin disfrutar de uno de los mayores placeres que os puede
ofrecer Viena. Se trata de visitar y vivir la experiencia de tomar un
café en uno de los lugares mas hermosos en los que
se puede hacer. No es que estemos en un palacio, pero es lo mas parecido a tomar
café en un palacio y sentirse como un
rey.
En un magnífico salón abovedado el Museo de Historia del Arte te invita a
relajarte y vivir eventos culinarios
extraordinarios y platos gourmet con amigos y familiares
en un ambiente único, ya que no solo puedes tomar café y pasteles sino desayunar o cenar.
El elegante interior y los cómodos sofás invitan a sentarse y quedarse un rato. Las mesas altas junto a la ventana también ofrecen una
hermosa vista de la Plaza Maria-Theresien. Consiente a tu paladar con unas deliciosas y tradicionales especialidades vienesas.
Simplemente viendo las fotografías os podéis imaginar el ambiente creado por esta impresionante arquitectura y rica decoración.
Eso si recordar que para disfrutar de este café que esta en el interior del museo hay que pagar la entrada a el y no se puede visitar
el café sin ella...