Voy a empezar hablando de Brno por el final, o sea por las conclusiones y estas son que nos gusto, nos gusto mucho la
ciudad que es perfecta para una visita de un par de días y que si dispones de mas hay un
montón de cosas que hacer por los
alrededores cercanos y por la provincia de Moravia donde nos encontramos.
Brno es la segunda ciudad más grande de la República Checa por población y superficie. a ciudad se encuentra situada en
el sureste del país, a 40 km de Austria y a 60 km de
Eslovaquia, en la confluencia de los ríos Svitava y Svratka y tiene alrededor de 400 000 habitantes.
Brno es la sede de la autoridad judicial de la República Checa, sede del Tribunal Constitucional, el Tribunal Supremo, el Tribunal Administrativo
Supremo y la Oficina del Fiscal Supremo.
Aunque los asentamientos en la cuenca de Brno remontan a los tiempos prehistóricos, la fecha oficial de fundación es 1243, cuando el rey de Bohemia
concede privilegios a esta aldea, lo que le permite desarrollarse. En la segunda mitad del siglo XIII llegan colonos alemanes, flamencos y valones,
y luego judíos.
Nosotros comenzamos nuestra visita de la ciudad por el centro donde teníamos el hotel, y alojarse
aquí es la mejor opción ya que se encuentra
todo cercano y accesible a pie.
Hay muchas cosas que se pueden ver rápido y otras a las que les dedicare un
escáner propio ya que si no tendría que poner demasiadas fotos en
un solo escáner.
Los lugares más visitados de la ciudad son el castillo y la fortaleza de Špilberk y la Catedral de San Pedro y San Pablo en la colina Petrov,
dos edificios medievales que dominan el paisaje urbano y que a menudo se representan como sus símbolos tradicionales. Estos lugares
tendrán su propio
escáner junto con la Iglesia de Santiago y su cripta con su famoso osario.
Pero empecemos con nuestro recorrido: lo primero que nos hizo gracia es que hay muchos murales y todo tipo de arte pintado y expuesto en sus calles,
así que ir atentos porque veréis arte por doquier.
Entre estas obras de arte urbano, esta la estatua ecuestre del margrave Jobst de Luxemburgo, que con sus ocho metros de altura, es sin duda la
escultura más curiosa que ver en Brno. A mi me recordó un poco a las de Botero y el caballero a Don Quijote.
Después fuimos a la Plaza de la Libertad (Namestí Svobody), una de las más concurridas de Brno, donde encontramos un monolito de granito negro
con agujeros que rápidamente llama la atención. Se trata de un reloj de 6 metros de alto. La curiosidad de este Reloj Astronómico (de 2010) es que
tiene un mecanismo que se activa cada mañana a las 11 horas y que hace que caiga de su interior una bola de cristal, una especie de canica gorda decorada, que solo pueden conseguir los más
rápidos. Tal es la expectación que se forman colas y hay quien hasta las revende a turistas.
Y porque se activa a las 11AM? Pues porque durante una contienda de la Guerra de los Treinta Años (siglo XVII), el ejército checo descubrió que el invasor, cansado,
había decidido retirarse si no vencían antes del mediodía. Aprovecharon esta información para hacer sonar las campanas de la catedral una hora
antes fingiendo ser las 12, consiguiendo que los suecos se largasen por donde habían venido 60 minutos antes.
En esta plaza también disfrutareis de unas tumbonas que el turista agradece para descansar, luego vimos que en otras muchas plazas
también se
encuentran, una genial idea sin duda.
Después seguimos caminando hasta el Mercado de la Col. El nombre de este mercadillo de verduras próximo a la Catedral no requiere mucha explicación. Cada mañana instalan en él un buen puñado de puestos
con toda clase de hortalizas, frutas, hierbas aromáticas y flores. Todo esta muy bonito y fresco,
así que comer fruta no será difícil.
En el mercado, además de su fuente barroca, destacan los bellos edificios en torno a él, como palacio de Dietrihstein o el Teatro Husa, donde dio
un concierto un joven Mozart de solo once años.
Y muy cerca del mercado, el Antiguo Ayuntamiento y su torre del siglo XIII. La torre del Antiguo Ayuntamiento de Brno es el mejor mirador de la
ciudad y encima es gratis. Sus 63 metros de altura regalan una imagen a 360
grados lo suficientemente alta como para divisar con profundidad, pero lo bastante cerca para sentirte en el meollo del casco viejo.
Y en la entrada se encuentra El Dragón de Brno, que en realidad es un cocodrilo enorme colgado del techo. Dicen que en el medievo un gran cocodrilo
(de dimensiones tales que se fabulaba con que era un dragón) comenzó a atemorizar a los vecinos que se
acercaban a la zona del río. Un carnicero tuvo la idea de llenar una vaca con cal y dársela de cebo, para que al beber agua, hiciese reacción y
explotase...