Durante nuestra estancia cerca de Semmering, nos quedamos pernoctando en Reichenau an der Rax, que durante cientos de
años especialmente desde la finalización del ferrocarril de Semmering en 1854 ha sido un lugar donde los
amantes de la naturaleza y quienes buscan relajarse han pasado sus retiros de verano.
Especialmente a principios de siglo, artistas y figuras
culturales acudieron a Reichenau para encontrar inspiración para su obra. Desde 1988, la ciudad también es conocida por la Reichenau Festival, uno
de los festivales de teatro más importantes de Austria.
Incluso a Sigmund Freud le encantaban los paseos y excursiones en el Rax.
Hoy en día, senderos señalizados invitan a los visitantes a disfrutar de una variedad de excursiones. En invierno, la montaña se transforma en
una zona ideal para las raquetas de nieve o los skis.
Durante todo el año se puede disfrutar del teleférico del Rax que se completó en 1926 y fue el primer teleférico con fines turísticos en ese
momento.
En la misma ciudad encontraremos todos los servicios con multitud de tiendas y restaurantes.
También podremos visitar el Castillo de Reichenau
con jardín y parterre en el centro y a las afueras aunque es particular se puede ver el Castillo Wartholz que aunque no se puede visitar su
interior porque como digo es privado si podemos disfrutar de su café y parte del
jardín a la entrada...