Velingrad. Bulgaria

Marzo 2005

En el día de San José (19 de Marzo), celebro mi santo, cumpleaños y día del padre, así que como ya no voy a tener muchos regalos el resto del año, me he deseado para esta triple celebración un fin de semana en un balneario de lujo. Este es el Hotel Dvoretsa de 5 estrellas en la localidad búlgara de Velingrad en plenas montañas de los Ródopes.
El hotel-balneario (foto 1), se encuentra justo en medio de la ciudad en su parque central, se encuentra abierto todo el año, ya que posee varias piscinas tanto interiores como exteriores a diferentes temperaturas 20, 30 y 40°C (foto 2). También baños de burbujas (foto3), todos los tipos de masajes imaginables e inimaginables, saunas, baños turcos, áreas para los niños (foto 4), un exquisito restaurante y muchos etcéteras....
Las posibilidades de hacer excursiones por las montañas cercanas también son infinitas, pero si pensáis hacer algo de turismo, lo mejor es que no vengáis a este hotel, ya que no saldréis de él, y es que un finde es poco tiempo para aprovechar todos los servicios que ofrece. Tan solo dimos un pequeño paseo hasta un idílico lago lleno de patos que también está dentro de Velingrad, por lo que no salimos del pueblo.
Desgraciadamente, en este corto paseo también pudimos apreciar la otra cara de Bulgaria, y es que en este país (como en muchos otros), junto al lujo (pero muy lejos de el), conviven personas que no tienen absolutamente nada, ni lo más básico como un techo o agua corriente, y hasta tareas tan básicas o diarias como lavar la ropa las hacen en la calle, en el suelo y en una pequeña y poco higiénica fuente pública, colgando la ropa para secarla en una oxidada valla metálica junto a la vía del tren (foto 6)...