Tancítaro. Michoacan. México

Marzo 2001

En Nuevo San Juan Parangaricutiro, el pueblo que se fundó tras la destrucción por el volcán del antiguo San Juan, asistimos en su iglesia a un curiosa forma de dar gracias a Dios, se trata de bailar pasos adelante y pasos atrás dentro de la iglesia, preguntamos que porqué lo hacían así, y nos contestaron que "al santito le gusta que le bailen..."(foto 1).
Desde aquí haremos una excursión en Cherokee hasta el Parque Nacional Pico de Tanctaro, una montaña de 3900 metros a la que según el mapa llega una pista de tercería porque hay una antena en su cima.
En la entrada del parque no saben nada del pico, ni de la pista, ni de la antena de telefonía. Nos fiamos del mapa y seguimos, enseguida dejamos la pista principal, la nuestra se mete en un bosque de pinos, y el terreno duro se trasforma en fina ceniza volcánica, por la que es muy agradable conducir, pero muy fácil quedarse encallado.
Pasados unos kilómetros una cadena nos cierra el paso, y enseguida de una caseta junto a ella, aparecen dos hombres, uno de ellos armado con una escopeta, decido dar la vuelta, pero es demasiado tarde, el hombre y la escopeta están en mi ventanilla, afortunadamente es muy amable y con ganas de conversación, vuelvo con mi pregunta sobre el estado de la pista que conduce a la antena, y me contesta que no sabe porque hace muchos años que no sube, pero cree que estará bien porque no hace muchos días pasó otro coche...
Continuamos atravesando un pueblo fantasma (foto 2), efectivamente no pasa mucha gente por aquí, un trozo de valla de alambre de espino para ganado está caído sobre la pista, y lo tenemos que retirar con cuidado para continuar.
Por fin vemos en lo alto la antena, y la empinadísima rampa final que llega a ella, en muy mal estado, descompuesta, con escalones, y nieve en su parte final, marchas cortas, carrerilla, y usando hasta el último de los 180 caballos del cherokee, llegamos arriba por los pelos, Heike me mira y me dice: "Yo luego este trozo lo bajo andando, vale¡¡¡"...
Desde arriba se domina gran parte de Michoacán, sus campos y volcanes, (fotos 3 y 4) con este paisaje fantástico se disfruta mucho de una comida campestre, lastima que los que construyeron la antena, no les importó dejar allá arriba toda la basura de la construcción, cables, hierros, cemento, etc.
PD. Heike bajó en el Cherokee...µ.