Sureste Búlgaro. Bulgaria

Mayo 2005

Retomamos el viaje que el pasado Marzo no pudimos terminar por el Sureste Búlgaro, y en el que teníamos la intención de recorrer esta zona del país en donde la mayoría de la población es turca, y también sus costumbres, tradiciones e idioma, y ver que aspecto tienen estos pueblos turcos en Bulgaria.
Las poblaciones en si, no difieren mucho del resto del país, si no fuera porque ya desde la entrada a ellos son visibles los minaretes de las mezquitas que no pega mucho en un país de mayoría religiosa ortodoxa (foto 1).
La mayoría son pequeños pueblecitos muy rurales como este de Tatul (foto 2), que se dedican a la agricultura y ganadería en pequeñas explotaciones familiares. La mayor riqueza de la zona son los cultivos de tabaco (foto 3), que en estas fechas estaban en plena actividad sembrando las plantas, y regándolas una a una. Prácticamente en todas las entradas y salidas de los pueblos, en sus plazas, o en cualquier lugar plano que diera el sol estaba lleno de construcciones de madera para el secado final de esta planta.
Encontramos decenas de pueblecitos y aldeas abandonadas (foto 4), sobre todo los situados en las montañas y menos accesibles, la mayoría de ellos no se encontraban en el mapa, ni siquiera en los de caminar a pequeña escala, pero también pasaba lo contrario, muchos pueblos que marcaba el mapa, simplemente no existían, lo cual quiere decir que esta zona está bastante abandonada y olvidada...
Pero en cualquiera de esos pueblos perdidos, la tónica era siempre la misma, gente muy mayor con una tranquilidad y amabilidad exagerada, el "Estrés" no existe aquí, su población es totalmente turca, nos decía una mujer: "Aquí no hay ni búlgaros ni gitanos, solo turcos" y además hablan turco antiguo, y la mujer se quejaba que "no entendía bien las noticias de la tele en turco moderno", como en "Rousalka" (que no encontrareis en ningún plano), y en el que nos dijeron que vivían 10 familias, pero nunca vimos más que a la que nos dio la bienvenida, y sin conocernos de nada en seguida nos ofrecieron todo lo que tenían, a Ana Sofía los pollitos ( foto 5), que al final cambiamos por huevos, a nosotros por supuesto un delicioso café turco, mientras que la abuela se ocupaba de la peque llevándola a ver las vacas (foto 6), al final foto de familia junto a la mesa de té improvisada con troncos a la puerta de su casa...tremenda la hospitalidad de estos turcos del Sureste de Bulgaria...å.