Split. Croacia

Julio 2005

El centro antiguo de Split, creció en torno al palacio romano del emperador Diocleciano, uno de los mayores y mejor conservados que perduran desde la época romana. Cuando Diocleciano, probablemente natural de Tesalónica fue nombrado emperador, se encargó de reorganizar el extenso imperio romano, dividiéndolo en dos zonas, una mitad con Augusto a la cabeza, y la otra al cuidado de César. Tras esta reorganización del imperio, el emperador intentó también unificar a sus ciudadanos en el plano espiritual, con una religión oficial personificada en la figura del emperador, o sea en el mismo. Esta ganó importancia a la fuerza, llegándose a construir templos con su imagen, lógicamente como bien es conocido, fueron los cristianos los que sufrieron las consecuencias con violentas persecuciones.
Fue cuando Diocleciano se retiró de la vida pública tras 20 años de gobierno, que se trasladó a este palacio que había encargado construir en la bahía de Split.
Con forma cuadrada propia de un gran campamento militar, era en la práctica toda una ciudad muy bien amurallada y protegida por torreones.
Hay varias puertas de acceso, nosotros entramos por los subterráneos y las mazmorras (foto 1), para salir inmediatamente al Peristilo, en el centro de la ciudad, y cruce de las dos vías principales, que es donde se encuentra la zona sagrada, con los templos de Venus, Cibeles y Júpiter (foto 2). Hay numerosos estos romanos con sus típicas vías empedradas llenas de columnas (foto 3). Destaca la Catedral (foto 4), que en sus orígenes fue el mausoleo del propio Diocleciano, pero que luego se transformó en iglesia al retirarse el sarcófago que contenía el cuerpo del emperador.
Es muy agradable pasear por el interior de este palacio, ya que descubriréis: palacetes (foto 5), plazas, antiguas avenidas y calles romanas con multitud de detalles de la época, museos, iglesias, murallas, torres, increíble...