Pärnu. Estonia

Julio 2012

En las guías aparece Pärnu como la capital de verano de Estonia, o la más importante estación balnearia de ese país, donde acudían en masa los veraneantes de lo que fuera la antigua Unión Soviética.
Aunque los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial borraron cualquier huella de la antigua ciudad hanseática medieval, si se conservan algunas interesantes casas de su pasado termal de principios de siglo (fotos 1 a 3), y extensos parques y zonas verdes (foto 4).
Pero lo que más me apetecía ver era su famosa playa de arenas doradas de más de 40 kilómetros de longitud, que se extiende a lo largo del golfo de Riga, y la verdad es que me llevé una buena sorpresa, porque me la esperaba totalmente abarrotada de bañistas, pero nada de eso. La preciosa, larguísima, limpia y bien cuidada playa estaba totalmente desierta en pleno mes de Julio y en un día soleado, pero es que no había ni un alma, ni un solo despistado, nadie ni siquiera paseando al perro, ni los socorristas de las torres de los salvavidas (fotos 5 a 9). Cierto es que era un día que hacía viento, pero no se, no lo llegué a entender, supongo que los rusos han descubierto la "costa brava", y lo de bañarse tan arriba en el báltico pues ha dejado de ser atractivo...