Oaxaca. México

Febrero 2000

!!!Por fin vacaciones ¡¡¡ y con ellas uno de los viajes más alucinantes que se puedan realizar, no solo en México, sino en el mundo entero "La Ruta Maya".
La Ruta Maya se extiende por lo que hoy son los países de México, Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador. Nosotros nos limitaremos al primero, pero solo este es más que suficiente para un gran viaje.
Partiendo del DF recorreremos los estados de Oaxaca, Chiapas, Campeche, Quintana Roo, Yucatán, Tabasco y Veracruz.
Así pues, el pasado mes de Febrero partimos rumbo a la ciudad de Oaxaca, donde llegamos cansados ya entrada la noche, pues son varias horas de carretera, nos dirigimos directamente al centro en busca de un hotel, nos llamó uno mucho la atención por su nombre Hotel Chocolate (foto 1), y decidimos echar un vistazo, ya desde la entrada se podía percibir un estupendo olor a Chocolate, y es que no solo era Hotel, también era molino, fábrica y tienda de chocolate, también es claro lo que se desayunaba cada día no?(foto 2).
A muy pocos kilómetros de Oaxaca, se encuentra Mont Albán, la primera zona arqueológica que visitaremos, un asentamiento zapoteca fundado sobre el año 500 a. C. en el que llegaron a vivir 25000 personas antes de ser abandonado en el sigloVIII (foto 3).
En un viaje de este tipo en el que se van a recorrer no una o dos sino una o dos decenas de ruinas y museos, es bueno saber que en México, son gratuitas los domingos y días festivos, por lo cual es bueno intentar que coincidan las visitas con estos días.
También cercano a la capital, podemos visitar el magnífico árbol de El Tule, dicen que el más grande de América, en verdad impresiona con sus 14 metros de diámetro,58 de grosor, y 650 tn. de peso, el árbol no se ve bien en la (foto 4), pero es que es imposible colocarlo todo en una sola foto, y además vernos nosotros, así que he optado por mandar la foto del grupo.
La siguiente (foto5) pertenece a la zona arqueológica de Mitla, concretamente al patio de las columnas, según se cree estas predecían la vida que a uno le quedaba según la distancia que quede entre los dedos de ambas manos al abrazarlas.