Micenas. Grecia

Noviembre 2003

En la provincia griega de la Argólida, la antigua ciudad de Micenas, fue el centro de una gran civilización, conservando muchos restos de gran interés. Se sitúa en una ladera montañosa y está totalmente amurallada y fortificada (foto 1).
Se entra por el extremo noroeste, por la famosa Puerta de los Leones, un monumento de trabajo ciclópeo sorprendente, compuesta por cuatro bloques monolíticos de roca de dimensiones enormes, coronados por dos leones en relieve, a los que les faltan las cabezas, seguramente por estar realizadas en madera u otro material que no soportó el paso del tiempo (foto 2). Una vez dentro podremos subir hasta la parte alta de la ciudad, donde se encontraban el castillo, y los restos de los edificios de las personas importantes, los que disfrutaban de mejor vista.
La acrópolis está fuera de la fortificación, con varias tumbas, destacando la de Agamenon, un imponente edificio construido en la loma de una colina alrededor del 1250 antes de Cristo, un hito de la arquitectura europea perfectamente conservado hasta nuestros días (foto 3).
También hay que pasarse por el museo para ver otros objetos, tesoros, planos y maquetas de esta zona arqueológica, como esta máscara realizada con oro puro (foto 4)...