Laguna Miramar. Chiapas. México

Febrero 2000

Salimos de la comunidad indígena de Emiliano Zapata muy temprano en la mañana en dirección a la Laguna Miramar, hay que madrugar ya que en cuanto el sol se levanta, caminar por la selva se vuelve de verdad incómodo por el calor que llega a hacer (foto 1).
Llegamos sin contratiempos, pero ya sudando, así que después de una pequeña inspección de la laguna (o sea mirar que no haya ningún bicho que sea más grande que nosotros), enseguida nos damos un agradable chapuzón.
El lugar es idílico, de verdad que viendo lugares como este podemos afirmar que aún existen paraísos por el mundo que el hombre no ha modificado, y este es  uno de ellos, un estupendo lago de aguas templadas, en un ambiente virgen, solo perturbado por los aullidos de los valga la redundancia "monos aulladores".
Pero no penséis que con el bañito se acaba la aventura, no, aun nos esperaban dos horas de remo en canoa, hasta una isla en el centro de la laguna, una pequeña isla, totalmente comida por la selva, en donde se hayan los restos de una pequeña zona arqueológica, de la que solo quedan algunas piedras labradas con figuras, y restos de muros.(foto 3)
Aquí tuvimos un pequeño incidente, ya que Heike, le dio un rodillazo a un panal de avispas salvajes (y asesinas), y estas se pensaron que había sido yo que venía detrás , y me atacaron a mí, el asunto me ocasionó tres dolorosas picaduras, que afortunadamente se calmaron, gracias a las toallitas de colonia que Ramón llevaba en su botiquín.
Ya no nos quedaba más que regresar, no sin antes dar la vuelta a la isla, y ver más zonas preciosas donde bañarnos, que por este día eran solo para nosotros.
Para que tengáis una idea de lo aislado del lugar, en conversación con nuestro guía, este nos pregunto al decirle que era español, ?que si España estaba muy lejos¿, yo sin dar mucha importancia a la pregunta le contesté que si, que estaba al otro lado del Mar Atlántico, y él también sin darle ninguna importancia, siguió preguntando, ?Y el mar Atlántico es como esta laguna de grande...¿??...
O sea en estas comunidades, sus alrededores son su mundo, y este ya es suficientemente grande, de hecho nosotros al día siguiente pretendíamos, salir de aquí por un camino diferente al que vinimos, y que nos llevara cruzando la selva directamente al sur hasta el Parque Natural de las Lagunas de Montebello, pero nadie sabía del lugar, ni de si podríamos ir desde aquí.
Nos fuimos a dormir pronto, ya que nos esperaba otra dura e incierta jornada, como cuando estábamos durmiendo a media noche, nos despertó y sobresaltó un gran estruendo, este no era ni más ni menos que se había puesto a llover de manera torrencial, eso no era nada bueno para nosotros, que teníamos muchísimos kilómetros de selva por recorrer.
Por supuesto nerviosos ya no pudimos conciliar el sueño, ?que habrá pasado con los caminos y los ríos después de la tormenta¿...
Pues afortunadamente nada, la pista no se embarró mucho, y el agua no se llevó ningún puente, así que llegamos al P.N.de Montebello sin contratiempos.
Este Parque Natural, se encuentra en la frontera con Guatemala, y lo conforman cientos de pequeños lagos (foto 4), muy coloridos y tranquilos, uno puede pasarse varios días por aquí, simplemente contemplándolos, excursionar, cruzarlos en barcas de troncos de los lugareños (foto 5), explorar cuevas, bañarse...etc.