Isla de Krk. Mar Adriático. Croacia

Septiembre 2004

Solo hay una manera de ver las más de 1000 islas croatas del Adriático, y es comenzando por una, nosotros elegimos la más grande, llamada con el impronunciable nombre de "Krk", es además la mejor comunicada, al existir un puente (de peaje) que la une con tierra firme, y no es un puente normal (foto 1), está incluido en el libro "guinness" de los récords, como el puente que posee el arco de cemento más amplio del mundo.
Hay numerosas poblaciones, y cosas interesantes por visitar, una de ellas es Omisalj, un cabo cerca del antiguo emplazamiento de Fulfinum (poblado de la Edad Media). Una serie de estrechas callejuelas ascienden hasta una plaza con una logia del siglo XVII, la iglesia de Santa Elena, con preciosas reproducciones de escritura glagolítica (foto 2), este es un antiguo alfabeto croata, inventado en el siglo XI también por los santos Cirilo y Metodio (los del Cirílico), para traducir al eslavo las sagradas escrituras.
Pero lo que más se puede disfrutar de Croacia y sus islas en verano, son claro sus playas, insisto no son espectaculares, no son de fina arena sino de piedras (foto 3), tampoco son grandes ni espaciosas, la mayoría están ganadas al mar a base de hacer losas con cemento para colocar las toallas, y es que el terreno es muy escarpado, y para colmo tampoco son solitarias, todo lo contrario, es difícil encontrar sitio, siempre están repletas de gente (foto 4), pero a pesar de todo nos fuimos con un grato recuerdo, gente amable, aguas azules y limpias, buena cocina, mejor clima, y muchos rincones por descubrir...