Escuela de Conducción TT. Hacienda La Estrella. Estado Guárico. Venezuela

Mayo 2006

Venezuela se esfuerza por tener y mantener sin mantenimiento una de las peores redes viarias del mundo, a la altura de los países más subdesarrollados, y peor que la de muchos que terminan de salir de una guerra. En los periódicos podréis leer a menudo sobre túneles hundidos, viaductos colapsados, carreteras cortadas y cerradas, etc. Se puede llegar a tardar 2 días en ir desde la capital Caracas hasta su aeropuerto, imaginaros la aventura que puede suponer viajar hacia el sur, a los Llanos, La Sabana, o la Selva incluso en temporada seca. En época de lluvias puede ser como una película de aventura-ciencia-ficción. Aquí es el único lugar del mundo en que se ha celebrado una prueba del prestigioso y durísimo Camel Trophy, donde acuden los mejores pilotos de todo-terreno del mundo, y tuvieron que ser rescatados y evacuados en helicóptero sin poder terminar nadie la prueba...
Como hasta el momento nos hemos dedicado a recorrer el litoral del país, no hemos tenido excesivos problemas, pero ya es momento de salir a ver este vasto y desconocido país así que para prepararnos me inscribí en un curso de especialización de Todo Terreno con la idea de saber que coche tengo, y sus límites, pero también con la idea de pasar un fin de semana divertido, instructivo, y conocer nuevos amigos.
El lugar fue una hacienda llamada "La Estrella" en el Estado Guárico, en una zona pantanosa que permanece inundada gran parte el año dentro del P. N. Aguaro-Guariquito.
La primera parte del curso fue teórico con módulos sobre:  Normas de seguridad, diferentes técnicas de manejo, barro, arena, roca, agua, como tomar pendientes, inclinaciones, etc. Diferentes técnicas de recuperación de vehículos con accesorios como el Hi-lift, poleas, anclas, grilletes, cinchas, etc (foto 1). Técnicas de acampada, navegación satelital y uso del GPS.
Pero un suceso que le ocurrió al grupo que imparte este curso en el pasado puente de Mayo, marcó el desarrollo del mismo. Este fue que cuando se encontraban en lo más alto de la sierra merideña, en un barranco a sin poder avanzar más el suelo cedió bajo el último vehículo, cayendo este al fondo del barranco con el balance de conmoción cerebral y rotura de mandíbula evidente para el piloto y fractura de pierna abierta para la copiloto, esto a simple vista, pero había que evacuarlos a un hospital para tomografías y radiografías. Aquí empezó el drama, se hacía de noche, y el camino desapareció con el hundimiento de tierra. Estaban incomunicados, aislados, sin cobertura de móviles y con dos heridos muy graves. Bajaron al primer poblado a pedir ayuda, pero no había nada disponible,(que suerte tenemos en Europa, que en minutos nos llega uno o más helicópteros), a los dos días llegó al lugar una brigada de rescate compuesta por un grupo de hombres con picos y palas para intentar abrir el camino de nuevo, y se encontraron con un grupo de una treintena de personas en un estado de histeria e impotencia colectiva, que no había comido ni bebido en dos días, y los heridos sin medicinas ni calmantes de dolor. Al tercer día llegaron por fin al hospital de lo que se supone una gran ciudad turística como Mérida, para ingresar y hacer la tomografías a la cabeza del piloto, y si tenían tomógrafo, pero no funcionaba. Os imagináis la desesperación de esta gente...el caso es que incluyeron en el curso una extensa e interesante charla sobre primeros auxilios, impartida por el médico de la última expedición venezolana que coronó el Everest.
Y después de tanta teoría pasamos a las prácticas con el vehículo que era lo que todos esperábamos. Como llovió toda la noche ya nos esperábamos el asunto algo húmedo, pero es que ya empezamos navegando (foto 2). Yo no tardé en encontrar el límite que le buscaba al Terrano, y fue con este escalón de 80°  (foto 3), que no pude completar y me tuvieron que sacar marcha atrás, porque hubiera destrozado el parachoques, y es que el ángulo de ataque de obstáculos en mi coche no es tan extremo. La conducción en barro fue lo más divertido, unas veces pasaba (foto 4), y en otras me atasqué (foto 5), menos mal que me sacaron sin tener que salir del Terrano. Disfrutamos mucho con todo tipo de obstáculos, pendientes, incluso con puentes construidos con lo que hay por allá para salir de un una zanja de barro (foto 6)