La Dulce Espera. Sofía. Bulgaria

Septiembre 2003

Entramos en el último mes de embarazo de Heike, la "dulce espera" como lo llaman los libros de embarazos y bebés llega a su fin, en estas últimas semanas, nuestro radio de acción se limita únicamente a la ciudad de Sofía, donde hemos decidido que nazca.
En la ciudad los días aun son largos y agradables, por lo que aprovechamos nuestro paseo diario para ver todas esas cosas que uno tiene tan cerca de casa que nunca visita, por ejemplo el antiguo Palacio Real, o Palacio del Zar (foto 1), por sus elegantes escaleras de madera (que hoy lucen feas y abandonadas), sin duda correría y se deslizaría el actual primer ministro del país, cuando fue rey-niño, y antes que tuviera que marchar al exilio...
O el Museo de Arqueología (foto 2), que por estar en pleno centro hemos pasado por su puerta 100 veces, pero no lo habíamos visitado por dentro...
La interesantísima galería de Arte Extranjero (foto 3), con salas monográficas de muchos países, a mi me encantó la parte de figuras y arte africano, y una grande y totalmente sorprendente colección de arte religioso católico Indio, nunca me lo hubiera imaginado...
El mejor museo de la ciudad lo encontramos en donde fuera la residencia del antiguo dictador comunista del país, hoy parcialmente habilitada como Museo de Historia Nacional, es totalmente nuevo, grande y espacioso y podremos encontrar desde maquetas de las zonas arqueológicas del país, hasta un auténtico MIG 23 ruso (foto 4) de los que el país se visto obligado a dar de baja al entrar en la OTAN y cambiarlos claro por algún modelo gringo...
Así entre paseo y paseo y entre foto y foto de la protagonista del mes Heike (foto 5),terminó la dulce espera, y hoy tenemos entre nosotros a una preciosa niña a la que muchos de vosotros ya conocéis, Ana Sofía, la cual sin duda va a acaparar todo nuestro tiempo y atención, por lo que nos despedimos de todos vosotros con una de las últimas fotos del embarazo, esta será nuestra última crónica, hoy mismo pienso tirar la tele y el ordenador por la ventana, quemar todos nuestros libros y revistas de viajes, y encerrarnos en casa únicamente a cuidar a nuestra hija.?Quien sabe si algún día volveremos a viajar por este mundo...¿...ÿÿÿ