Museo Zwinger. Dresden. Sajonia. Alemania

Marzo 2003

De los muchos monumentos histórico-artísticos que posee la ciudad de Dresden, el que le da más esplendor es sin duda el magnífico conjunto barroco del "Zwinger", este proyecto fue tan ambicioso que el resultado final fue una amplia explanada bordeada de galerías y pabellones.
La mejor perspectiva se obtiene desde el pabellón del carillón (foto 1), este está coronado por un Hércules portando el globo terráqueo (foto 2), y acompañado expresivos y vigorosos atlantes.
En el  vasto patio rectangular que comunica una galería con otra, y en el que se celebran fiestas y torneos, no existe ni un solo muro transversal que perturbe la verticalidad de las líneas. Todas las galerías o pabellones poseen nombre, aparte del carillón (por su reloj), existe el pabellón de la Muralla, del Baño de las Ninfas, y el de la Corona (foto 3), decorado con estatuas que representan las cuatro estaciones, rematada con una estructura en forma de bulbo, en cuya cima se haya sostenida por cuatro águilas la corona real polaca, esta sala acoge lógicamente la exposición de colecciones reales.
También podremos admirar en el Zwinger: colecciones de porcelana, la armería (con todo tipo de armaduras incluso para niños o caballos), salones de las ciencias, matemáticas, física, pero sin duda es la galería de los viejos maestros la más rica, de hecho es uno de los conjuntos más importantes del mundo con obras maestras de la pintura renacentista y barroca italiana y española, también de artistas holandeses y flamencos del siglo XVII.
Cuando lo visitamos todas la galerías estaban un poco revueltas, algunas cerradas, otras con más cosas de lo normal, y es que todo el conjunto de edificios quedó bajo las aguas del Elba durante la inundación, y pinturas y colecciones de arte enteras se trasladaron a los pisos superiores, se salvó todo, pero aun tienen mucho trabajo secando los sótanos y reubicando las obras, muchas de las cuales se encuentran aun como en la (foto 4),a salvo en los pisos superiores. Así las cosas tendremos que volver más adelante para admirar más ordenadamente esas obras de Rafael, Rembrandt, Rubens, Durero, Tiziano, o de los españoles El Greco, Murillo, Zurbarán, Velázquez,...