Castillo del Conde Drácula. Rumania

Abril 2003

El castillo de Bran (fotos 1 y 2), edificado en el siglo XIV por mercaderes sajones para proteger las rutas comerciales, y después reconvertido en palacio de recreo en la década de 1920, es presentado en todos los folletos turísticos rumanos, como el típico castillo medieval transilvano, más aun, sobre él recaen todas las alusiones grotescas y comerciales  del Conde Drácula.
Todo eso a parte, el castillo bien merece una visita, no solo por su exterior, sino por su interior, es exactamente como nos imaginamos un castillo de película de terror, con todos sus decorados, pieles, trofeos de caza (foto 3), etc, un lugar ideal para jugar al escondite lleno de rincones, recodos y habitaciones secretas (a donde los cuidadores del castillo te introducen en secreto con la única intención de venderte sus recuerdos, ropa o telas).
El precio de la entrada al castillo, también da derecho a visitar una reconstrucción de pueblo típico rumano, con sus granjas, herrería, cocinas típicas, etc (foto 4)...