Chichen Itza. Yucatán. México

Febrero 2000

Dejamos el estado de Quintana Roo y sus estupendas playas caribeñas, para internarnos en el de Yucatán, y visitar su joya más preciada, la zona arqueológica de Chichen Itzá.
Para ello deberemos sufrir un nuevo atraco, esta vez más sutil y por parte de las autoridades, y es que resulta que en México, las zonas arqueológicas se han dividido en tres categorías según su importancia, y según esta también es el precio de la entrada, o sea 10,15 y 25 pesos, Chichen Itzá por supuesto es de máxima categoría, o sea 25 pesos, y efectivamente eso es lo que te cobran de entrada, el atraco viene cuando hacen pasar al visitante por una segunda ventanilla y le obligan a pagar "el complemento", este es una pulserita cuya única intención es sacar el dinero a los turistas, ya que nadie nos supo decir su utilidad, ni siquiera a donde iba el dinero extra (casi tres veces el precio de la entrada), lo único que sabían es que si no se paga el complemento, pues no se entra...tenéis que imaginar que una familia mexicana normal, tiene cuatro o cinco hijos, nunca verán Chichen Itzá.
Ya con nuestro complemento en la muñeca, pasamos a contemplar esta zona arqueológica de excepcional tamaño y belleza.
Podemos empezar por el sur donde se halla El Caracol (foto 1), es un elevado edificio circular, utilizado para sus observaciones astronómicas, en las que estaban muy adelantados.
En la plaza central se halla el Templo Kukulcan (foto 3) (la serpiente emplumada Maya), dos veces al año, en los equinoccios de primavera y otoño, aparece una sombra sinuosa que desciende por la escalera norte, hasta unirse con los relieves de cabezas de serpiente de la base, formando una serpiente completa del tamaño de la pirámide, vamos una pasada.,allí mismo hay una estrecha escalera que conduce a una húmeda tumba en el interior de la pirámide, que contiene un "chacmool" (estatua reclinada utilizada para recibir las ofrendas sacrificiales) (foto 2), y el extraordinario trono del Jaguar Rojo, adornado con jade y conchas.
Otra de las curiosidades de Chichen Itzá, es su Cenote Sagrado, de 60m de diámetro por 35 de profundidad, a donde según la leyenda se arrojaba a las vírgenes en sacrificio (no hay foto, porque no cabe en una foto), atraído por esta leyenda, pero más por el oro que ofrendaban junto a las vírgenes, un profesor de Harvard compró a principios de siglo la Hacienda que incluía Chichen Itzá por 75  dólares, y dragó el cenote, encontrando todo tipo de utensilios, así como ricos trabajos de joyería en oro y jade. Estos objetos aún hoy se pueden ver en el Museo Peabody de Harvard, a pesar de que México los reclama.